En la agonía de los penales

El primer semestre del 2004 fue bastante particular, pues además de que el Campeonato Nacional ya se jugaba con playoffs, la Universidad de Chile aún no se acomodaba al sistema de torneo. Por esta situación, los azules no fueron los mejores en la fase regular, incluso terminaron en el quinto puesto, por detrás de los que se transformarían en los favoritos.

El "Romántico Viajero" venía de cuatro años sin éxitos deportivos, una mini crisis que se acrecentó con lo que sucedía en el ámbito administrativo. Sin embargo, los gladiadores azules dejaron todo en la cancha y suavizaron la situación, compensando cualquier mal rato con un premio que hace soñar.

El "León" llegó a los playoffs como el quinto mejor equipo de la fase regular, una posición que hacía dudar un poco de lo que se podía hacer en los momentos decisivos.

En cuartos de final la "U" dejó en el camino a la Universidad de Concepción. En semifinales, los azules se dieron el gusto de eliminar a Santiago Wanderers para acceder a la fase decisiva, donde se encontraron con Cobreloa.

La primera final se disputó en el Estadio Nacional, donde más de 40 mil almas llegaron a presenciar el 0 a 0 que dejaba todo pendiente para la vuelta. En el Municipal de Calama se decidió todo. Luego de igualar a un tanto en tiempo reglamentario, gracias a un autogol de Esteban González, el partido se fue a definición por penales, donde los hinchas azules y loínos se comieron hasta los codos de los nervios. Johnny Herrera fue el designado para patear el último penal, y el encargado para definir la serie. El portero se paró frente al balón, le pego como en cámara lenta, haciendo que se paralizaran los corazones azules a lo largo del país, sin embargo, la redonda ingresó al arco desatando las celabraciones en  la cancha, en las gradas y en todas las plazas de Chile.

Sería el duodécimo título de la Universidad de Chile, que aún tendría que muchas cosas que decir, a pesar de los años que muchas veces tienen que pasar para levantar la Copa. No serán muchos títulos, pero sólo los hinchas azules sabemos lo que se han gozado cada uno de ellos.