Leonel Sánchez: El “León” que bailó junto a las estrellas

“La ‘U’ es lo más grande, todo lo que tengo se lo debo a ella”, debe ser una de las frases más reiteradas por uno de lo máximos ídolos del firmamento azul. Un zurdo mágico que por una década llevó a la “Gloriosa Universidad de Chile” al Olimpo del fútbol chileno y sudamericano.

A los once años de edad cambió de piel, por una de azul profundo con una destellante “U” en el pecho. Tempranamente se notaba que este maravilloso jugador se transformaría en un “fuera de serie” como pocos, regalándole incontables alegrías al pueblo “bullanguero” y también a todos los que vibran con el equipo de la estrella solitaria.

Simplemente fue un hombre que bajó del cielo para hacer grande al “Equipo Mágico”.

Este es el gran Leonel Guillermo Sánchez Lineros, figura y principal gestor de grandes campañas del “Bulla” en la década de los 60. El “León” - como se le apodó – inmortalizó a aquél recordado y glorioso “Ballet Azul”, conquistando seis títulos entre 1959 y 1969. Sin embargo, la corona más importante para el intratable “win” izquierdo fue la primera, pues el cuadro “Mágico” debió definir en un partido único en un Estadio Nacional lleno, nada más y nada menos que ante los de la camiseta sin color. Si la
memoria no falla, fue el mismo delantero boxeador, quien anotó, prácticamente, desde la mitad de la cancha con un hermoso y furibundo tiro libre uno de los goles que le dieron el campeonato a la “U”, y el segundo de toda nuestra historia deportiva.

Ese fue sólo el comienzo de una carrera plagada de éxitos con la camiseta azul, lo que lo llevaría tempranamente a la Selección Chilena, aquella legendaria que participó en el Mundial de 1962, obteniendo el tercer lugar en una campaña histórica. Recordado mundialmente sigue siendo el partido entre Chile e Italia en el Estadio Nacional, en la que se llamó la “Batalla de Santiago”, donde Leonel Sánchez noqueó al defensor de la escuadra “Azzurra”, Mario David, con un certero izquierdazo, luego que este le diera unas patadas en el suelo. Como hijo de boxeador, obviamente salió ganando.

El amor que sintió por la “Gloriosa”, incluso lo llevó a rechazar importantes ofertas de clubes grandes de Europa, quedándose hasta 1969, para luego pasar un año que se ha borrado de la memoria de los hinchas azules.

La idolatría de la fiel fanaticada de la “U” por el mágico y gran Leonel es inmensa, y seguirá por los siglos. El delantero quedó estampado en la historia de la institución, pues tuvo la dicha de transformarse en uno de los primeros y más grandes ídolos del “Romántico Viajero”. Sus 166 goles con nuestra gloriosa camiseta lo hicieron situarse junto a los dioses… intocable e inalcanzable para los humanos comunes y corrientes, sólo alguien con verdadera sangre azul podrá algún día superarlo.

Las palabras seguirían faltando para contar toda la historia del gran Leonel, aquél que le otorgó tantas alegrías a la “U”, y que tantas veces lloró por su querido equipo, que lo reconoce cada vez que puede. Este es el más sincero y humilde homenaje a un grande de verdad, uno como sólo tiene la Universidad de Chile. ¡Gracias Leonel!